Ad portas de los 32. Un año tormentoso, cansador como la primera foto, ojeroso, dulce/caótico. No dio tregua ni un solo segundo. Tampoco preferiría que no hubiese existido, le debo mucho, bastante. Le agradezco a mi gente que amo y que cada vez entiendo con mayor nitidez quienes son. Le agradezco a la clínica por ser mi sostén emocional e intelectual. Le agradezco a la actuación por ser aún mi tremenda añoranza y nutriente, a pesar de sus oscilaciones.
El mundo está muy rudo, está difícil creer, difícil sostener las convicciones y la dulzura con tanta razón para odiar, pareciera que el mundo no nos perteneciera en lo absoluto, lo comandan poderes que tienen y no tienen rostro, lo comandan en algunos lugares personas si con rostro y con ideas bastantes definidas, personas completamente perversas, sin fronteras, indolentes y sin escrúpulo. Generalmente, hombres patriarcas acérrimos queriendo acabar con todo para dejar bien claro quien manda. Sé que todo es más complejo, que hay historia, idiosincrasias y elementos políticos varios, pero perdón, en su raíz no hay otra cosa que no sea la obstinación por el poder lo que realmente está en jaque. Las ultraderechas en el mundo nos respiran en la nuca, y el mundo se vuelve cada vez más peligroso, hostil y desprotegido. Las redes sociales (asumiendo mi dosis de fascinación/atención) son la nueva arma letal, la salud mental de todo rango etario está devastada producto de ellas, su afán de querer ser lo que no son, sus estéticas que bien poco están ligadas a la realidad y a espacios de aceptación y sencillez (hay también espacios de información, difusión y conexión, sin duda*). La identidad para qué decir, nos movilizamos por el deseo, y nada más evidente que el funcionamiento del mundo en relación a las ideas, la ciencia y la tecnología, pero hay bien poco suelo identitario y de pertenencia. Todo esto que escribo, no lo hago con el propósito de simplemente mencionar lo fatal que está el planeta, sino también—> …
Ad portas de los 32. Un año tormentoso, cansador como la primera foto, ojeroso, dulce/caótico. No dio tregua ni un solo segundo. Tampoco preferiría que no hubiese existido, le debo mucho, bastante. Le agradezco a mi gente que amo y que cada vez entiendo con mayor nitidez quienes son. Le agradezco a la clínica por ser mi sostén emocional e intelectual. Le agradezco a la actuación por ser aún mi tremenda añoranza y nutriente, a pesar de sus oscilaciones.
El mundo está muy rudo, está difícil creer, difícil sostener las convicciones y la dulzura con tanta razón para odiar, pareciera que el mundo no nos perteneciera en lo absoluto, lo comandan poderes que tienen y no tienen rostro, lo comandan en algunos lugares personas si con rostro y con ideas bastantes definidas, personas completamente perversas, sin fronteras, indolentes y sin escrúpulo. Generalmente, hombres patriarcas acérrimos queriendo acabar con todo para dejar bien claro quien manda. Sé que todo es más complejo, que hay historia, idiosincrasias y elementos políticos varios, pero perdón, en su raíz no hay otra cosa que no sea la obstinación por el poder lo que realmente está en jaque. Las ultraderechas en el mundo nos respiran en la nuca, y el mundo se vuelve cada vez más peligroso, hostil y desprotegido. Las redes sociales (asumiendo mi dosis de fascinación/atención) son la nueva arma letal, la salud mental de todo rango etario está devastada producto de ellas, su afán de querer ser lo que no son, sus estéticas que bien poco están ligadas a la realidad y a espacios de aceptación y sencillez (hay también espacios de información, difusión y conexión, sin duda*). La identidad para qué decir, nos movilizamos por el deseo, y nada más evidente que el funcionamiento del mundo en relación a las ideas, la ciencia y la tecnología, pero hay bien poco suelo identitario y de pertenencia. Todo esto que escribo, no lo hago con el propósito de simplemente mencionar lo fatal que está el planeta, sino también—> …
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
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Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀
Treinta y dos.
Aún amante del enojo y del leseo. Maniática y descontrolada. Amante de tomar guaguas pequeñas en brazos, del trabajo, adicta a mis amig@s, a conversar y al silencio rotundo.
Adicta al verano, a la poca ropa, a la gente que falla, a la gente que intenta no fallar pero la mayoría de las veces no le resulta, a todo lo que se parezca a un lago.
Todas estas cosas que soy y todas las que amo y odio, son por mi historia y las personas que han participado en ella. Gracias por toda la culpa que tienen de hacerme ser como soy.
Gracias por cada saludo🫀