Doña Julieta Olinda Noemí, amada mamá, te llevo en mi corazón, resuenan en mi tus enseñanzas, tu amor a la vida, tus cantos y tu mirada clara y pura, tus enojos ante las injusticias, tus regaños necesarios y una que otra nalgada sin coraje, gracias por darme la vida y enseñarme el buen camino