La GRAN Silvia Pinal… La última diva de la época dorada… No habrá ninguna como ella…y no hay nada más que decir. DEP 🙏🏻🕯️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Querido Papito lindo: Hoy hace 21 años que no te veo, no oigo tu voz y mis brazos solo rodean tu ausencia. Llevo días pensando en todo lo que no hemos podido vivir juntos y las ganas que siempre tengo de contarte cosas. Cuando oigo tu música siento que me encuentro contigo y luego me pregunto dónde estás. ¿Te acuerdas lo que siempre le decías a mamá?: “Atala puede con todo, con todo”. Bueno…he podido con casi todo aún cuando me ha faltado tu punto de vista para hacerme ver cosas que yo no había considerado. Sigo yendo a ver el mar, solo a contemplarlo sin hacer nada más que eso, tal como me enseñaste. Ahora entiendo por qué decías siempre que quien sabe matemáticas lo sabe todo ¡Tenías razón! No he olvidado cuánto insististe en que mi batalla más aguerrida tenía que ser por sentirme libre; sigo aprendiendo a hacerlo, pero cada vez estoy más cerca de ello. Todavía, a veces, siento el impulso de llamarte por teléfono un domingo para ver en dónde vamos a comer y qué tipo de comida diferente nos harás probar. Me sigue dando ternura pensarte bajando de mi coche después de haber desayunado unos chilaquiles en “El Diplomático” y seguir tu camino a casa andando -con tu chaqueta de la NASA y tus gafas de corredor de autos-diciéndome adiós con un brazo al aire. Me gusta el jazz porque me lo enseñaste y oigo a Bach cuando escribo porque estructura mis ideas ¿Ves? Que sí entendí lo de las matemáticas. Amo viajar -como tú- y me hubiera encantado visitar todos los sitios que he conocido a tu lado. Fui a Atenas este año pa, y supe por qué te obsesionaste con la Acrópolis. Me compré una gorra de pescador griego como las que usabas en las vacaciones. ¿Sabes que apareces en mis sueños constantemente? Te veo joven y guapo, como cuando era niña y tus brazos grandes me pesaban cuando me abrazabas. Por alguna extraña razón, en mis sueños siempre terminas resolviendo algo que está atorado. Cuando me despierto me consuelo creyendo que es que me visitas desde allá donde ahora estás, porque ahí en tu nuevo espacio, dimensión y forma, aun me recuerdas y me quieres, y por eso vienes a cuidarme mientras duermo. Te amo y te extraño siempre papito ¡SIEMPRE! ❤️
Estaba nublado hoy en Barcelona…pero yo tuve todo el día mi SOL particular 🥰 GRACIAS por venir y por pasar este día juntos. Te amo tío guapo @sergiobasanez_oficial #quevivalavida #asísí #ladolcevita #losbuenosamigosdurantodalavida
Estaba nublado hoy en Barcelona…pero yo tuve todo el día mi SOL particular 🥰 GRACIAS por venir y por pasar este día juntos. Te amo tío guapo @sergiobasanez_oficial #quevivalavida #asísí #ladolcevita #losbuenosamigosdurantodalavida
Estaba nublado hoy en Barcelona…pero yo tuve todo el día mi SOL particular 🥰 GRACIAS por venir y por pasar este día juntos. Te amo tío guapo @sergiobasanez_oficial #quevivalavida #asísí #ladolcevita #losbuenosamigosdurantodalavida
Estaba nublado hoy en Barcelona…pero yo tuve todo el día mi SOL particular 🥰 GRACIAS por venir y por pasar este día juntos. Te amo tío guapo @sergiobasanez_oficial #quevivalavida #asísí #ladolcevita #losbuenosamigosdurantodalavida
Paseamos, subimos y bajamos mil escalones, comimos enchiladas, olimos velas aromáticas, bebimos café, y nos acompañó el atardecer… #quevivalavida #asísí #ladolcevita #tuijo #ourlittlebigplanet
Ábranme ¡Ya llegué! Que empiece la fiesta pues 💥 #quevivlavida #asísí #ladolcevita
Ábranme ¡Ya llegué! Que empiece la fiesta pues 💥 #quevivlavida #asísí #ladolcevita
Que el mejor regalo que recibas hoy sea el poder compartir la mesa con aquellas personas que te hacen feliz y le ponen luz a tu vida ¡Felices fiestas! ✨🎄💖 #quevivalavida #Asísí #ladolcevita #feliznavidad
¡Buenas! ¿Cómo va ese espíritu navideño amiguinchis? #quevivalavida #asísí #ladolcevita
¡Buenas! ¿Cómo va ese espíritu navideño amiguinchis? #quevivalavida #asísí #ladolcevita
Ellos…los que están en nuestro corazón ❤️✨ #quevivalavida #asísí #ladolcevita #diademuertos #tradicionesmexicanas
Ellos…los que están en nuestro corazón ❤️✨ #quevivalavida #asísí #ladolcevita #diademuertos #tradicionesmexicanas
Ellos…los que están en nuestro corazón ❤️✨ #quevivalavida #asísí #ladolcevita #diademuertos #tradicionesmexicanas