La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
La nostalgia es la prueba de que vives una vida que merece la pena. 💙
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Yo sí estoy escuchando DtMF sin abrigo🐒🌄🌴
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.
Mira, mis ojos han podido ver todo esto. Puedo recordar cómo iba la respiración al pararme a contemplarlo. Cada día despierto cambiada. Cada día es una entrevista conmigo misma, pero nunca la de ayer. En el fondo, o en la cima, me reconozco esencialmente en la que sube montañas en verano para tropezar con la nieve del invierno anterior, que juega al escondite. La que se fija en el mismo árbol cada mañana y comprueba qué asiento han tomado los pájaros esta vez. La que ve una oveja y chilla cómo si fuera oro. La que ve un rebaño y corre a meterse en medio. Y las nubes bajas, los nimbos, son túneles a un día especial. La que se despierta antes del amanecer con muchos sueños por ver el naranja que se forma hoy. La que se rodea de personas que ven el mundo igual.