Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Unos días en Uruguay y ¡ta! Uruguay se te cuela sin ruido, con su suave cadencia, entre un mate compartido y una milanesa perfecta, donde el frío aprieta, pero la gente abriga. Del trabajo hablaré después. Solo diré que, cuando el alma está contenta, el cuerpo actúa diferente… Por ahora, celebro lo que, aun siendo tan distinto, logra sentirse tan cerca.
Estoy haciendo las paces conmigo. Porque si me equivoco, no pasa nada. Si no te gusta, no pasa nada. Si me corriges, no pasa nada (gracias por eso). Si tengo que empezar de cero, tampoco pasa. Y si dije cualquier estupidez —como lo será esta publicación para alguno de ustedes— No pasa nada. Sí, todavía me importa lo que piense la gente. Pero hay algo que cambió: lo que me parece importante… inevitablemente seguirá cambiando. • Gracias por las fotos, cariño. ♥️ (No es un pelo son mis pecas, no corten la escena por eso por favor)
Estoy haciendo las paces conmigo. Porque si me equivoco, no pasa nada. Si no te gusta, no pasa nada. Si me corriges, no pasa nada (gracias por eso). Si tengo que empezar de cero, tampoco pasa. Y si dije cualquier estupidez —como lo será esta publicación para alguno de ustedes— No pasa nada. Sí, todavía me importa lo que piense la gente. Pero hay algo que cambió: lo que me parece importante… inevitablemente seguirá cambiando. • Gracias por las fotos, cariño. ♥️ (No es un pelo son mis pecas, no corten la escena por eso por favor)
Estoy haciendo las paces conmigo. Porque si me equivoco, no pasa nada. Si no te gusta, no pasa nada. Si me corriges, no pasa nada (gracias por eso). Si tengo que empezar de cero, tampoco pasa. Y si dije cualquier estupidez —como lo será esta publicación para alguno de ustedes— No pasa nada. Sí, todavía me importa lo que piense la gente. Pero hay algo que cambió: lo que me parece importante… inevitablemente seguirá cambiando. • Gracias por las fotos, cariño. ♥️ (No es un pelo son mis pecas, no corten la escena por eso por favor)
Estoy haciendo las paces conmigo. Porque si me equivoco, no pasa nada. Si no te gusta, no pasa nada. Si me corriges, no pasa nada (gracias por eso). Si tengo que empezar de cero, tampoco pasa. Y si dije cualquier estupidez —como lo será esta publicación para alguno de ustedes— No pasa nada. Sí, todavía me importa lo que piense la gente. Pero hay algo que cambió: lo que me parece importante… inevitablemente seguirá cambiando. • Gracias por las fotos, cariño. ♥️ (No es un pelo son mis pecas, no corten la escena por eso por favor)
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Sin texto ni contexto.
Que de buenas tener mi propia Barbie fantástica, amiga, inteligente, chévere y sin pelos en la lengua (a veces me gustaría ponerte unos cuantos) para que no me sigas diciendo todo lo que no quiero escuchar. Después entiendo la importancia de todo lo que dices y se me pasa. Te quiero muchísimo mi Barbie, desde aquel último día de semestre en la Tadeo, donde al terminar la clase me dijiste: de ti no me voy a despedir porque yo sé que te voy a volver a ver. Siempre cumpliste tu palabra. ♥️ Que los cumplas feliz pero siempre cerquita de mi. @barbaraabellar
Que de buenas tener mi propia Barbie fantástica, amiga, inteligente, chévere y sin pelos en la lengua (a veces me gustaría ponerte unos cuantos) para que no me sigas diciendo todo lo que no quiero escuchar. Después entiendo la importancia de todo lo que dices y se me pasa. Te quiero muchísimo mi Barbie, desde aquel último día de semestre en la Tadeo, donde al terminar la clase me dijiste: de ti no me voy a despedir porque yo sé que te voy a volver a ver. Siempre cumpliste tu palabra. ♥️ Que los cumplas feliz pero siempre cerquita de mi. @barbaraabellar
Que de buenas tener mi propia Barbie fantástica, amiga, inteligente, chévere y sin pelos en la lengua (a veces me gustaría ponerte unos cuantos) para que no me sigas diciendo todo lo que no quiero escuchar. Después entiendo la importancia de todo lo que dices y se me pasa. Te quiero muchísimo mi Barbie, desde aquel último día de semestre en la Tadeo, donde al terminar la clase me dijiste: de ti no me voy a despedir porque yo sé que te voy a volver a ver. Siempre cumpliste tu palabra. ♥️ Que los cumplas feliz pero siempre cerquita de mi. @barbaraabellar