Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
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Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Llevo septiembre tatuado en el costado. Mes del año nuevo sin roscón de reyes. Avanza este animal indomable a un ritmo cada vez más vertiginoso y yo busco una barandilla a la que agarrarme. A veces tiene forma de corcito, paseo; otras de meditación o de la mano de mijo de camino al colegio. Converso sobre emociones con las personas a las que amo y me desanimo leyendo a @frankiepiza mientras me cuestiono qué sé sobre qué. Nada es la sensación que me acecha. Lo que implica un océano de posibilidades. Dicho esto, qué frío hoy ¿no?
Viví un año en Almería. Justo en la calle Granada. Iba en autobús a la universidad escuchando «Beautiful day» en mis cascos y el viaje junto al mar se volvía un videoclip hipnótico del que no quería salir. Mi compañero de piso de entonces, Marcos, me grabó mi primer videoclip en El Cargadero, con una canción que se llamaba «Que no llore el sol». Muy fuerte todo. Este domingo volví a esta ciudad en la que también monté mi primer dúo de jazz (antes de Jazzean2 —lo siento—) y fue taaaaaaan increíble. No sé si es porque ya soy consciente de que estoy en una cuenta atrás y que cada vez que piso mis tarimas y me elevo, o me meto en el policlin a cantar «Con las ganas», es una de las últimas ocasiones —porque este show está llegando a su final—, pero siento una energía brutal cantando estas canciones. En Almería pasó algo también flipante. Después de nuestro concierto, Martí @perarnauiv y yo cerrábamos el escenario club. Empezó a llover casi al final de la sesión, pero el equipo del festi sacó unas lonas para taparnos y que pudiéramos estar un ratito más mientras abajo lo dabais todo bajo la lluvia. Yo ya no veía la pantalla, así que dejé de intentarlo. Me puse a bailar al lado de Martí, riendo a carcajadas, eufórica de felicidad. Cuando nos dijeron que solo podíamos poner una más, Martí evocó un momento mágico que vivimos hace dos veranos en una rave en Hamburgo. El último día de festival nos desalojaron por tormenta eléctrica, pero reabrieron para la última hora y media con @dj_gigola. Cuando pinchó «La Batteria» toda la pista enloqueció. Fueron los minutos más intensos de todo el verano, moviendo todos nuestros músculos hasta la extenuación. Y este domingo, bajo la insólita lluvia de Almería, invocamos ese instante, nos conectamos con nuestras versiones empapadas del pasado y con quienes estaban abajo bailando. Gracias a la diosa del techno y a todas las personas que bailaron con nosotras por hacerlo posible. @coolturalfest 🤗
Viví un año en Almería. Justo en la calle Granada. Iba en autobús a la universidad escuchando «Beautiful day» en mis cascos y el viaje junto al mar se volvía un videoclip hipnótico del que no quería salir. Mi compañero de piso de entonces, Marcos, me grabó mi primer videoclip en El Cargadero, con una canción que se llamaba «Que no llore el sol». Muy fuerte todo. Este domingo volví a esta ciudad en la que también monté mi primer dúo de jazz (antes de Jazzean2 —lo siento—) y fue taaaaaaan increíble. No sé si es porque ya soy consciente de que estoy en una cuenta atrás y que cada vez que piso mis tarimas y me elevo, o me meto en el policlin a cantar «Con las ganas», es una de las últimas ocasiones —porque este show está llegando a su final—, pero siento una energía brutal cantando estas canciones. En Almería pasó algo también flipante. Después de nuestro concierto, Martí @perarnauiv y yo cerrábamos el escenario club. Empezó a llover casi al final de la sesión, pero el equipo del festi sacó unas lonas para taparnos y que pudiéramos estar un ratito más mientras abajo lo dabais todo bajo la lluvia. Yo ya no veía la pantalla, así que dejé de intentarlo. Me puse a bailar al lado de Martí, riendo a carcajadas, eufórica de felicidad. Cuando nos dijeron que solo podíamos poner una más, Martí evocó un momento mágico que vivimos hace dos veranos en una rave en Hamburgo. El último día de festival nos desalojaron por tormenta eléctrica, pero reabrieron para la última hora y media con @dj_gigola. Cuando pinchó «La Batteria» toda la pista enloqueció. Fueron los minutos más intensos de todo el verano, moviendo todos nuestros músculos hasta la extenuación. Y este domingo, bajo la insólita lluvia de Almería, invocamos ese instante, nos conectamos con nuestras versiones empapadas del pasado y con quienes estaban abajo bailando. Gracias a la diosa del techno y a todas las personas que bailaron con nosotras por hacerlo posible. @coolturalfest 🤗
Viví un año en Almería. Justo en la calle Granada. Iba en autobús a la universidad escuchando «Beautiful day» en mis cascos y el viaje junto al mar se volvía un videoclip hipnótico del que no quería salir. Mi compañero de piso de entonces, Marcos, me grabó mi primer videoclip en El Cargadero, con una canción que se llamaba «Que no llore el sol». Muy fuerte todo. Este domingo volví a esta ciudad en la que también monté mi primer dúo de jazz (antes de Jazzean2 —lo siento—) y fue taaaaaaan increíble. No sé si es porque ya soy consciente de que estoy en una cuenta atrás y que cada vez que piso mis tarimas y me elevo, o me meto en el policlin a cantar «Con las ganas», es una de las últimas ocasiones —porque este show está llegando a su final—, pero siento una energía brutal cantando estas canciones. En Almería pasó algo también flipante. Después de nuestro concierto, Martí @perarnauiv y yo cerrábamos el escenario club. Empezó a llover casi al final de la sesión, pero el equipo del festi sacó unas lonas para taparnos y que pudiéramos estar un ratito más mientras abajo lo dabais todo bajo la lluvia. Yo ya no veía la pantalla, así que dejé de intentarlo. Me puse a bailar al lado de Martí, riendo a carcajadas, eufórica de felicidad. Cuando nos dijeron que solo podíamos poner una más, Martí evocó un momento mágico que vivimos hace dos veranos en una rave en Hamburgo. El último día de festival nos desalojaron por tormenta eléctrica, pero reabrieron para la última hora y media con @dj_gigola. Cuando pinchó «La Batteria» toda la pista enloqueció. Fueron los minutos más intensos de todo el verano, moviendo todos nuestros músculos hasta la extenuación. Y este domingo, bajo la insólita lluvia de Almería, invocamos ese instante, nos conectamos con nuestras versiones empapadas del pasado y con quienes estaban abajo bailando. Gracias a la diosa del techno y a todas las personas que bailaron con nosotras por hacerlo posible. @coolturalfest 🤗
Viví un año en Almería. Justo en la calle Granada. Iba en autobús a la universidad escuchando «Beautiful day» en mis cascos y el viaje junto al mar se volvía un videoclip hipnótico del que no quería salir. Mi compañero de piso de entonces, Marcos, me grabó mi primer videoclip en El Cargadero, con una canción que se llamaba «Que no llore el sol». Muy fuerte todo. Este domingo volví a esta ciudad en la que también monté mi primer dúo de jazz (antes de Jazzean2 —lo siento—) y fue taaaaaaan increíble. No sé si es porque ya soy consciente de que estoy en una cuenta atrás y que cada vez que piso mis tarimas y me elevo, o me meto en el policlin a cantar «Con las ganas», es una de las últimas ocasiones —porque este show está llegando a su final—, pero siento una energía brutal cantando estas canciones. En Almería pasó algo también flipante. Después de nuestro concierto, Martí @perarnauiv y yo cerrábamos el escenario club. Empezó a llover casi al final de la sesión, pero el equipo del festi sacó unas lonas para taparnos y que pudiéramos estar un ratito más mientras abajo lo dabais todo bajo la lluvia. Yo ya no veía la pantalla, así que dejé de intentarlo. Me puse a bailar al lado de Martí, riendo a carcajadas, eufórica de felicidad. Cuando nos dijeron que solo podíamos poner una más, Martí evocó un momento mágico que vivimos hace dos veranos en una rave en Hamburgo. El último día de festival nos desalojaron por tormenta eléctrica, pero reabrieron para la última hora y media con @dj_gigola. Cuando pinchó «La Batteria» toda la pista enloqueció. Fueron los minutos más intensos de todo el verano, moviendo todos nuestros músculos hasta la extenuación. Y este domingo, bajo la insólita lluvia de Almería, invocamos ese instante, nos conectamos con nuestras versiones empapadas del pasado y con quienes estaban abajo bailando. Gracias a la diosa del techno y a todas las personas que bailaron con nosotras por hacerlo posible. @coolturalfest 🤗
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Estoy preparando el repertorio de los Acustiquísimos y he recordado lo bonito que fue tocar El pueblo en el concierto de Madrid ❤️🩹 Ya os podéis imaginar que esta no faltará, pero… ¿alguna petición especial? P.D.: Sabéis que luego hago lo que me da la gana, pero me encantará leer vuestra sugerencias 💁♀️ ACUSTIQUÍSIMOS Santiago de Compostela 22 noviembre Inca 29 noviembre Pamplona 20 diciembre Donostia 28 diciembre Murcia 10 enero fechas prontito