Home Actress Elísabet Benavent HD Instagram Photos and Wallpapers February 2024 Elísabet Benavent Instagram - Quizá se ha convertido en un tópico, pero enamorarse da miedo. Mucho miedo. Al principio no mucho. Cuando aún tienes la adrenalina por las nubes, no es que no pienses en ello, es que directamente no piensas. Pero luego, el amor (cuando es amor) se asienta en el estómago y es entonces cuando te das cuenta de la magnitud del “problema”. Vuelves a abrirte a alguien, vuelves a mostrarte vulnerable frente a una persona que puede amarte, pero también puede herirte si las cosas salen mal. El tiempo se convierte en algo cruelmente elástico, que se estira cuando está lejos y se contrae si lo tienes junto a ti. Compartes tiempo, sueño, piel, cafés, preocupaciones, series y ciudades y, lo que antes era tuyo, ahora es vuestro. Vuelves a saber lo que es añorar y, aunque es romántico, aunque dice algo que a la postre siempre es bello, echar de menos no es bonito, es vacío y ningún amor debería acostumbrarse a ello. Enamorarse da miedo, claro, pero a mí, personalmente, me da más miedo la alternativa y el vértigo de no saber qué sería de nuestra vida si no se hubiera cruzado el amor.

Elísabet Benavent Instagram – Quizá se ha convertido en un tópico, pero enamorarse da miedo. Mucho miedo. Al principio no mucho. Cuando aún tienes la adrenalina por las nubes, no es que no pienses en ello, es que directamente no piensas. Pero luego, el amor (cuando es amor) se asienta en el estómago y es entonces cuando te das cuenta de la magnitud del “problema”. Vuelves a abrirte a alguien, vuelves a mostrarte vulnerable frente a una persona que puede amarte, pero también puede herirte si las cosas salen mal. El tiempo se convierte en algo cruelmente elástico, que se estira cuando está lejos y se contrae si lo tienes junto a ti. Compartes tiempo, sueño, piel, cafés, preocupaciones, series y ciudades y, lo que antes era tuyo, ahora es vuestro. Vuelves a saber lo que es añorar y, aunque es romántico, aunque dice algo que a la postre siempre es bello, echar de menos no es bonito, es vacío y ningún amor debería acostumbrarse a ello. Enamorarse da miedo, claro, pero a mí, personalmente, me da más miedo la alternativa y el vértigo de no saber qué sería de nuestra vida si no se hubiera cruzado el amor.

Elísabet Benavent Instagram - Quizá se ha convertido en un tópico, pero enamorarse da miedo. Mucho miedo. Al principio no mucho. Cuando aún tienes la adrenalina por las nubes, no es que no pienses en ello, es que directamente no piensas. Pero luego, el amor (cuando es amor) se asienta en el estómago y es entonces cuando te das cuenta de la magnitud del “problema”. Vuelves a abrirte a alguien, vuelves a mostrarte vulnerable frente a una persona que puede amarte, pero también puede herirte si las cosas salen mal. El tiempo se convierte en algo cruelmente elástico, que se estira cuando está lejos y se contrae si lo tienes junto a ti. Compartes tiempo, sueño, piel, cafés, preocupaciones, series y ciudades y, lo que antes era tuyo, ahora es vuestro. Vuelves a saber lo que es añorar y, aunque es romántico, aunque dice algo que a la postre siempre es bello, echar de menos no es bonito, es vacío y ningún amor debería acostumbrarse a ello. Enamorarse da miedo, claro, pero a mí, personalmente, me da más miedo la alternativa y el vértigo de no saber qué sería de nuestra vida si no se hubiera cruzado el amor.

Elísabet Benavent Instagram – Quizá se ha convertido en un tópico, pero enamorarse da miedo. Mucho miedo. Al principio no mucho. Cuando aún tienes la adrenalina por las nubes, no es que no pienses en ello, es que directamente no piensas. Pero luego, el amor (cuando es amor) se asienta en el estómago y es entonces cuando te das cuenta de la magnitud del “problema”.
Vuelves a abrirte a alguien, vuelves a mostrarte vulnerable frente a una persona que puede amarte, pero también puede herirte si las cosas salen mal. El tiempo se convierte en algo cruelmente elástico, que se estira cuando está lejos y se contrae si lo tienes junto a ti. Compartes tiempo, sueño, piel, cafés, preocupaciones, series y ciudades y, lo que antes era tuyo, ahora es vuestro. Vuelves a saber lo que es añorar y, aunque es romántico, aunque dice algo que a la postre siempre es bello, echar de menos no es bonito, es vacío y ningún amor debería acostumbrarse a ello.
Enamorarse da miedo, claro, pero a mí, personalmente, me da más miedo la alternativa y el vértigo de no saber qué sería de nuestra vida si no se hubiera cruzado el amor. | Posted on 10/Feb/2024 23:31:47

Elísabet Benavent Instagram – Sigo aprendiendo y, de un modo absurdo, me sorprende. Yo sabía que no se dejaba de aprender jamás, pero quizá pensé que habría cosas que ya sabría a mi edad.
Sigo aprendiendo sobre el miedo. Cada año es como una mano que aprende a dibujar y que se empeña en hacer más nítido el perfil del pánico. Antes temía y muchas veces no sabía ni a qué. Ahora lo sé: temo la pérdida, temo el dolor de los míos, temo la frustración de no poder aliviar el vacío ajeno, temo no ser nunca lo suficientemente buena para mí misma.
Sigo aprendiendo sobre qué es el amor. Creo que nunca sabré dar una definición exacta, pero sigo aprendiendo que a veces se disfraza de silencio cómodo, que duerme buscándote en la cama, que huele a rutinas, que no se alimenta de grandes gestos, si no de pequeñas palabras. Este año aprendí que se puede amar lo que no esperas y que se ama, además, con calma.
Sigo aprendiendo sobre mí, sobre aquellas cosas que me afean el ánimo, sobre mis cicatrices y la cojera que me dejaron algunos dolores. Aprendo que mi cuerpo puede con más de lo que creo, que hay que abrazarse cuando todo sale mal y no tomarse demasiado en serio cuando sale todo bien y que se puede mandar a la mierda a quien defienda que de la tristeza profunda te saca un pintalabios rojo y un poquito de actitud. A mí, del hoyo, me sacó el amor de los míos, el tiempo, la terapia y la cantidad de uñas que dejé clavadas en la tierra para poder escalar hasta la luz. 
Sigo aprendiendo sobre la belleza, sobre la moda, sobre lo frívolo y lo divino, sobre lo que me gusta y la vida a la que aspiro, sobre la luz y la tiniebla, sobre el arte, la literatura y la soledad. Sigo aprendiendo, qué bien, pues vivo además de sobrevivir. Y entre lección y lección aprendo a poner límites, a decir no, a decir “no es momento”, a lamerme las heridas, a exigirme bonito y a decir te quiero.
Elísabet Benavent Instagram – Mis últimas fotos con el pelo verde. Últimos días en París. Paseos, Jules Verne, tiendas, suelos y un codo roto.
Vuelta a Madrid y la paz del hogar que se intensifica un domingo por la tarde.

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