Home Actress Elísabet Benavent HD Instagram Photos and Wallpapers July 2023 Elísabet Benavent Instagram - Llevo días como el cielo de Madrid: paso del sol más brillante a la nube más espesa. La ansiedad no perdona, te persigue; tiene piernas fuertes y largas, sabe de tus escondites, puede encontrarte en cualquier parte. Necesito de manera urgente una desconexión que solo consigo entre las páginas de un libro, entre unos brazos que me aprieten fuerte o en la más absoluta soledad: aquella que solo se consigue estando rodeada de gente. Me gustan los locales abarrotados en los que todos somos desconocidos. Para enfrentar la ansiedad no me sé ningún truco. Cada vez estoy más segura de que es necesario abrazarla, sin que eso suponga ningún problema en concreto. A veces te abofetea solamente por cansancio y está bien. Solo tengo que dejarla vagar por mis pasillos un tiempo, como si yo fuera una mansión gótica y ella mi fantasma. Después desaparece, porque aunque me encantan las historias de almas en pena, nunca he estado segura de creer en ellas. Aquello en lo que no se cree tiene más peligro de desaparecer. Mi truco es abrazarme. A mí. A mis gatos. A mi necesidad de silencio. A las tardes de tormenta. A los libros. Al capricho de comerse unas gildas en el Café Comercial. A las cosas bonitas y frívolas que no vienen si no a hablar de que merecemos mimos. Como la manicura de limones que me hizo @lirbanails y de la que no querría desprenderme nunca. Me gusta esto de repasar mis días con una galería de fotos sencillas, sin ceremonia, sin el lustre que acostumbramos a ver en estos lares. Feliz martes. ❤️

Elísabet Benavent Instagram – Llevo días como el cielo de Madrid: paso del sol más brillante a la nube más espesa. La ansiedad no perdona, te persigue; tiene piernas fuertes y largas, sabe de tus escondites, puede encontrarte en cualquier parte. Necesito de manera urgente una desconexión que solo consigo entre las páginas de un libro, entre unos brazos que me aprieten fuerte o en la más absoluta soledad: aquella que solo se consigue estando rodeada de gente. Me gustan los locales abarrotados en los que todos somos desconocidos. Para enfrentar la ansiedad no me sé ningún truco. Cada vez estoy más segura de que es necesario abrazarla, sin que eso suponga ningún problema en concreto. A veces te abofetea solamente por cansancio y está bien. Solo tengo que dejarla vagar por mis pasillos un tiempo, como si yo fuera una mansión gótica y ella mi fantasma. Después desaparece, porque aunque me encantan las historias de almas en pena, nunca he estado segura de creer en ellas. Aquello en lo que no se cree tiene más peligro de desaparecer. Mi truco es abrazarme. A mí. A mis gatos. A mi necesidad de silencio. A las tardes de tormenta. A los libros. Al capricho de comerse unas gildas en el Café Comercial. A las cosas bonitas y frívolas que no vienen si no a hablar de que merecemos mimos. Como la manicura de limones que me hizo @lirbanails y de la que no querría desprenderme nunca. Me gusta esto de repasar mis días con una galería de fotos sencillas, sin ceremonia, sin el lustre que acostumbramos a ver en estos lares. Feliz martes. ❤️

Elísabet Benavent Instagram - Llevo días como el cielo de Madrid: paso del sol más brillante a la nube más espesa. La ansiedad no perdona, te persigue; tiene piernas fuertes y largas, sabe de tus escondites, puede encontrarte en cualquier parte. Necesito de manera urgente una desconexión que solo consigo entre las páginas de un libro, entre unos brazos que me aprieten fuerte o en la más absoluta soledad: aquella que solo se consigue estando rodeada de gente. Me gustan los locales abarrotados en los que todos somos desconocidos. Para enfrentar la ansiedad no me sé ningún truco. Cada vez estoy más segura de que es necesario abrazarla, sin que eso suponga ningún problema en concreto. A veces te abofetea solamente por cansancio y está bien. Solo tengo que dejarla vagar por mis pasillos un tiempo, como si yo fuera una mansión gótica y ella mi fantasma. Después desaparece, porque aunque me encantan las historias de almas en pena, nunca he estado segura de creer en ellas. Aquello en lo que no se cree tiene más peligro de desaparecer. Mi truco es abrazarme. A mí. A mis gatos. A mi necesidad de silencio. A las tardes de tormenta. A los libros. Al capricho de comerse unas gildas en el Café Comercial. A las cosas bonitas y frívolas que no vienen si no a hablar de que merecemos mimos. Como la manicura de limones que me hizo @lirbanails y de la que no querría desprenderme nunca. Me gusta esto de repasar mis días con una galería de fotos sencillas, sin ceremonia, sin el lustre que acostumbramos a ver en estos lares. Feliz martes. ❤️

Elísabet Benavent Instagram – Llevo días como el cielo de Madrid: paso del sol más brillante a la nube más espesa. La ansiedad no perdona, te persigue; tiene piernas fuertes y largas, sabe de tus escondites, puede encontrarte en cualquier parte.
Necesito de manera urgente una desconexión que solo consigo entre las páginas de un libro, entre unos brazos que me aprieten fuerte o en la más absoluta soledad: aquella que solo se consigue estando rodeada de gente. Me gustan los locales abarrotados en los que todos somos desconocidos.

Para enfrentar la ansiedad no me sé ningún truco. Cada vez estoy más segura de que es necesario abrazarla, sin que eso suponga ningún problema en concreto. A veces te abofetea solamente por cansancio y está bien. Solo tengo que dejarla vagar por mis pasillos un tiempo, como si yo fuera una mansión gótica y ella mi fantasma. Después desaparece, porque aunque me encantan las historias de almas en pena, nunca he estado segura de creer en ellas. Aquello en lo que no se cree tiene más peligro de desaparecer.

Mi truco es abrazarme. A mí. A mis gatos. A mi necesidad de silencio. A las tardes de tormenta. A los libros. Al capricho de comerse unas gildas en el Café Comercial. A las cosas bonitas y frívolas que no vienen si no a hablar de que merecemos mimos. Como la manicura de limones que me hizo @lirbanails y de la que no querría desprenderme nunca.

Me gusta esto de repasar mis días con una galería de fotos sencillas, sin ceremonia, sin el lustre que acostumbramos a ver en estos lares.

Feliz martes. ❤️ | Posted on 30/May/2023 19:08:22

Elísabet Benavent Instagram – No te cierres, pero tampoco te abras. No te abras, por favor, o pensarán que eres esa caja de música a la que acarician y hace saltar una figura que baila o ríe al son ajeno. 
Da igual si el otro se abre, da igual si el otro confiesa: no te abras, o no habrá misterio. Ser humana no está permitido.
Sé vulnerable, no obstante. Debes serlo. Que el daño no endurezca la piel. Tus cicatrices no deben verse. Escóndelas. Avergüénzate de ellas o pensarán que antes de él ya te descartó otro, la vida, la suerte.
Da cariño, pero el justo. Cuidado con no pasarte, o pensará que estás demasiado interesada. Cuidado con no llegar, o pensará que eres fría, que estás yerma, que debes curar tus inviernos, que no tienes primaveras.
No seas fuerte, no muestres independencia, no tengas éxito. Eso asusta. Mantén un perfil bajo, por Dios. Él debe ser el ganador. Celebra tus triunfos con la boca pequeña y la cabeza gacha o sentirá que le castras.

Cuando te pregunten, contesta que estás bien, que qué tal el otro. No digas que estás rota, que no puedes más, que no sabes qué te pasa pero que necesitas desaparecer. No lo digas, o te convencerán de que estás mejor de lo que crees, que no tienes derecho a penar, que tus privilegios no te permiten sangrar.

Pierde peso. Un poco más. 
Engorda un poco. Un poco más.
Da igual. La cuestión es que te adecues al estándar. La cuestión es que no seas quien eres; dedica tu vida a aspirar a ser de otra forma, y gasta, claro. Por el camino gasta intentando ser como te han hecho creer que debes ser, porque el sistema necesita ser alimentado y tú has nacido para seguir haciendo que funcione. 

Sobre todo, no te relajes. Nunca. No bajes la guardia. No te quieras como eres. No te ilusiones. No aspires a la tranquilidad. No seas feliz por leer al sol, por las noches de verano, por ver el mar, por una cerveza helada sacada de una nevera portátil en la playa, por decirle a ese amigo que lo quieres mucho más de lo que se lo dices, por disfrutar de cómo tu padre te sirve un vino, de cómo tu madre te pone una película antigua y te frota las piernas, de un buen libro, de escoger.

Sólo hay dos equipos: el del “no” o ser revolución. 

Manicura by @lirbanails
Elísabet Benavent Instagram – Dice la RAE que un amigo es un sujeto “que tiene afecto o inclinación por alguien o algo” y me es imposible no arquear las cejas con decepción. Quizá el significado de las cosas bellas siempre quede vacío sobre un papel, pero este de tan frío ni alcanza a ser entendido.
Amigo es quien conoce tus heridas, pero nunca las usará en su beneficio. Hay amigos con los que puedes no hablar durante semanas, porque la amistad verdadera no entiende de tiempos. 
Un amigo sabe leer en un mensaje la desesperación de quien necesita ayuda y actúa en consonancia, porque un amigo sabe cuándo debe preguntar “¿estás bien? ¿Me necesitas?”
A veces con preguntarlo basta.
Los amigos se ríen: de la vida, de sí mismos, del otro (con cariño), de la frustración y el miedo, de la pena y la soledad… porque el idioma del amigo es la sonrisa. La sonrisa cuando se llora, cuando se teme, cuando se cuida, cuando se intenta reconfortar, hacer ver, honrar. El amigo sonríe hasta cuando se enfada, porque el amor es así de tonto y a los amigos se les ama.
Un amigo de verdad puede no saber qué regalarte por tu cumpleaños u olvidar felicitarte, pero sabe cuándo deberías parar con trabajo, amores, copas y exigencias. Sabe qué personas duelen. Sabe qué cicatrices escuecen cuando va a llover. Saben de ti mucho más de lo que tú has querido mostrar. 
A veces no aciertan con los consejos, porque son humanos, pobres criaturas, pero cuando dan en el clavo no conjugan el “te lo dije” ni el “si me hubieras hecho caso…”
Porque un amigo deja que te equivoques y acude a ayudarte a barrer el desastre cuando termina.

Amigo que calla a tu lado, que te abraza, que te inventa apodos, que comparte secretos, que si no puede estar busca la manera de mandar un abrazo, que te tiene en el pecho, que lleva tu nombre por bandera, que te quiere cerca de aquello que ama, que nunca te usará, que puede no estar siempre, pero está cuando toca. 
Amigo, una palabra demasiado grande como para dársela a alguien que no está a la altura ni a tu lado.
Amigo… una condecoración que no todos merecen. Un rango de honor. Un jardín secreto, puertas para adentro, en el que he aprendido que no quiero a cualquiera, por más que quiera llamarse amigo.

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